"Homens da Galiléia, porque ficais aí a olhar para o céu? Esse Jesus que vos acaba de ser arrebatado para o céu voltará do mesmo modo que o vistes subir para o céu. (At 1,11) "

Mensaje en 24/02/2003 - AVANZAD, AVANZAD MÁS UN PASO

LAS ÚLTIMAS MISERICORDIAS DE DIOS

Mensajes recebidas por el confidente Laerte

( Portão ? Rio Grande do Sul - Brazil )

Mensaje de Nuestro Señor JESUCRISTO - 24/02/03

AVANZAD, AVANZAD MÁS UN PASO

Mis Hijos, vengo, más una vez, en medio de vosotros, hablar a vosotros lo que debéis hacer, como debéis caminar y lo que iréis a enfrentar por la delante.

Os pido, Mis hijos, como soldados en la batalla, avanzad un paso, no deis tregua, no reculéis, no paréis, pero avanzad un paso...
El demonio sabe que poco tiempo le resta, por eso viene más enfurecido que nunca, porque los que él no llevar ahora, estarán salvados de aquí a poco tiempo... Os pido coraje, unión, humildad, oración y seriedad. Estáis en una guerra y no podéis dar tregua... Luchad, luchad ahora, las comunidades que os pedí quiero en ellas que vigiléis, recéis y os penitencieis.

Renunciad al mundo, sois reclutas por Mí buscados para la guerra. Aquellos que están de fuera, son también llamados... Ayuden, auxilien quien está en las comunidades, en oración, pues el maligno se juega, con toda furia, en medio de las familias y en Mi Iglesia. Nada más grave aún aconteció, porque muchos oyeron Mi llamado y dejaron el confort y las facilidades, para vivir en la dependencia, en el monte en oración; y vosotros que estáis aún en la activa, en las ciudades, también sois llamados a ayudar en esa lucha, apoyando los que se propusieron a vivir en oración y sacrificio, frente a lucha. Son ellos los soldados del frente, de comando... Vuestras oraciones son las armas que los hacen fuertes. Luchan, y en medio de la guerra, algunos se caen, otros se levantan y unos tiene el deber de auxiliar a los otros que fueron alcanzados por los disparos del mal. Uníos, agrupaos y oigáis Mis avisos... Ahora vendrá la hora decisiva. De ahora en delante, cada minuto, seréis tentados y seréis alcanzados, si no os prevenís. Esta oración que estáis a hacer hoy, de las Mil Misericordias, por ejemplo, con Ella puedo erguir muchos hijos predilectos Míos y volver a ponerlos en orden para la batalla.
Debían los que están de lejos a juzgar estas personas, que cambiaron el trabajo en la ciudad por el sufrimiento en el monte, la facilidad de la ciudad, por la dureza en la comunidad, deberíais venir y juntaros en oración, por lo menos a los lunes y jueves...

La hora es decisiva, es ahora que Yo comenzaré la cosecha, el trigo está listo, y ya puedo acomodar bien el granero para cosecharlo.
Mis Ángeles luchan desesperados, intentando ayudar cada una de las almas que les fue pedida el cuidado, pero la mayoría no tiene tiempo para oír los consejos y aceptar la ayuda de su Ángel. Mi Madre se prepara para, cuando sonaren las trompetas, también descender en socorro de sus hijos. El final de esa lucha será la gran victoria del bien contra el mal, donde él, el terrible infernal, será amarrado por mil años en el fondo del abismo... Y usted, Mi hijo, puede ser un soldado vencedor, junto con el bien, o un perdedor, cerrado junto con el mal, en el abismo.

Espero que tiendo oídos, consigáis oír, y tiendo ojos, consigáis ver, pues lo que tengo para hablaros, es que debéis aceptar que Yo los oriente, así, de modo simple, a través de esos que escogí. Si vuestro orgullo fuera mayor que vuestra fe, sólo tengo a lamentar por ti...
Sea un vencedor, un merecedor de la Nueva Tierra, júntese a Mi ejército; están por toda parte, parecen pequeños y débiles, pero a vuestros ojos, pues son grandes y fuertes, porque Yo estoy con todos ellos. Ayuden-los a sobrevivir en estas comunidades, rezando e intercediendo por todos vosotros, pues las oraciones y penitencias de ellos podrá ser la única oportunidad de salvación vuestra, o de cualquier uno de vuestros familiares, porque ellos viven para rezar, renunciando las facilidades del mundo. Os suplico, Mis hijos, mirad la hora en que vivéis, recordad lo que dejé escrito en los Evangelios... Mirad hacia los lados y venid al auxilio, uníos a Mi ejército...
¿Donde hallarlos? Es simple. Son pequeños grupos, calumniados y difamados; son silenciosos, humildes, rezan y piden perdón a Mí por aquellos que los ofenden... Usan un crucifijo en tamaño mayor, en el pecho; tienen un amor por Mi Madre, que cuando hablan En ella, llega a brillar los ojos... Esta frase que diré ahora, nadie tendrá coraje de desmentir: \"Son ellos que no dejarán la fuerza del mal derrumbar Mi Iglesia\"; es a causa de ellos que Yo dije: \"Y las fuerzas del infierno no prevalecerán contra Ella.\"

Soy el Maestro Divino, el Hijo de DIOS, aquel que se hizo tan pequeño, y vivió en medio de vosotros, pecadores. Ahora, para cumplirse todo, Me hago pequeño, de tal forma que vengo a hablar a través de pobres almas, pecadoras y simples, como este que os escribe.

JESÚS.




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