Mensaje en 03/06/2003 - PARA ESCUCHAR, REFLEXIONAR Y ACTUAR
LAS ÚLTIMAS MISERICORDIAS DE DIOS
Mensajes recebidas por el confidente Laerte
( Portão ? Rio Grande do Sul - Brazil )
Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo ? 03/06/2003
PARA ESCUCHAR, REFLEXIONAR Y ACTUAR
Mis hijos, os animo a cambiareis el camino, os invito a conocer la verdadera Fe y la verdadera Religión. Os aconsejo a volver al pasado y que verifiquéis lo cuanto Mi Iglesia era santa y como anda en los días de hoy... De ahí en delante podréis, más fácilmente, comprender Mis palabras a los profetas; Mis enseñanzas, Mis pedidos, y lo que es la verdadera vida en Mí, El CRISTO.
Os invito a leer la santa Biblia. Por medio de la oración conseguiréis entenderla y veréis que todo lo que Yo hablo sólo refuerza lo que ya está escrito. Sólo vengo ayudaros a que interpretéis la Sagrada Escritura, no os hablo nada nuevo, pues todo ya fue, hay años, escrito. Pero hago uso de Misericordia, vengo Hacerme humilde al punto de hablar a los profetas hasta los mínimos detalles. Os digo aún que el tiempo es corto, muy corto, y que nadie deje para mañana lo que que pueda hacer hoy...
Aquellos que fueron tocados para profetizar, que profeticen, para divulgar, que divulguen, y para apoyar, que apoyen, sea con la oración, sea con la parte financiera; pues aquel que ayuda DIOS siempre recibirá en doble. Pero aquel que se opone DIOS, prestará cuentas también...
Os dejo la divulgación de esta Obra, como de otras, en vuestras manos. Nadie es tan débil que no pueda dar nada DIOS, como nadie es tan fuerte que no necesite la ayuda del hermano. Que nadie juzgue a nadie de acuerdo com suya manera de pensar, pues corre el riesgo de estar juzgando errado lo que es de la voluntad de DIOS.
Si vuestra fe fuere tan pequeña a punto de nada hacer para DIOS, no seáis vosotros una piedra en el camino de quien tiene el corazón puro y ayuda. Que la esposa no contraríe el esposo por envolverse en la obra de DIOS, y que el esposo no critique la esposa si así ella actuar, pues ni todos son iguales... Unos son duros de corazón como el hierro, pero otros son suaves como el algodón. Podréis salvar el otro en el sacrificio, en la cruz y en el dolor.
Los que rezan y piden discernimiento saben que siempre dejo para los hombres lo que está al alcance de ellos hacer, pero solamente ellos harán o dejarán de hacer lo que ellos poden. Yo intervengo y hago lo que es imposible a los hombres hacer. Es por eso que la obra de DIOS necesita también del hombre, pues es compromiso y deber del hombre luchar por su salvación, y no sólo por la suya, pero la de sus hermanos.
Los hombres se hicieron fríos, calculadores, materialistas, y aún maliciosos, porque el mundo, comandado por el príncipe de las tinieblas, los cegó. Entonces, por eso, no vén la grandiosidad de una Obra y de un profeta, en la situación en que viven. También la Iglesia se volvió ciega y orgullosa, a punto de juzgar los buenos como malos, los correctos como equivocadoos, y así actuando acaba por sofocar la voz del Espíritu Santo, haciéndose, así, adversaria de ella misma, pues prohíbe, muchas veces, el profeta de ayudarla. Pero tienen aquellos que, mismo siendo ministros de la Iglesia, rezan y actúan conforme es de la Mi Voluntad. Piden Luz y El Espíritu Santo los orienta, y a partir de ahí ya no atacan más, admiran, dan coraje, auxilian al profeta y lo apoyan.
El profeta es como un árbol: si todo los días uno pasa por ella, le quiebra una rama, le arranca una hoja y le quita una cáscara, va... va... hasta que ella muere. Pero, si al contrario, cada uno que pasa la abona, otro riega, ese árbol crece, florece y da abundantes y sabrosos frutos, pasando a alimentar los que la rodean y a conservan. Por eso que nadie juzgue el árbol que murió, pues no hizo nada para que ella no muriese. Que cada uno discierna como le conviene. Si crees que puedes incluirte en esta Obra que es de DIOS, y no del profeta, estarás ayudando y dando testimonio a Mí, que soy la única fuente de salvación... Pero, se crees que no puedes hacer parte de esos, hallándote sabio lo suficiente para poder ignorar esta Obra, lo hagas, pues serás siempre responsable por tu decisión... Y serás juzgado no por lo que hiciste, pero por lo que dejaste de hacer...
Mis hijos, os oriento, no como quiere la mayoría, pero como Yo veo que necesitáis.